Nunca termino de gustarme.
5 Feb
Ella pronto será doctora, tiene mi edad, y todo lo que mi promoción desea
como mujer, ya son las 3 de la madrugada y entre cigarrillos y vinos me pongo a pensar en ella. con H….. no finjo absolutamente nada de mi vida, como podría hacerlo si conozco a alguien nuevita, por que ella me conoce, conoce casi toda mi realidad, lo peor de todo es que ella ha estado esperando casi 9 años desde que por ultima vez nos vimos y fuimos pareja de promoción del cole, no me agrada como mujer ni un poquito, pero admiro su perfil de perseverante e intelectual dama.
Es canela, tamaño estándar como casi todas las peruanas, hace unos días me la cruce por una avenida muy concurrida, y yo ni enterado que ella ya estaba en Lima, claro por que no bien terminamos la secundaria ella se fue a estudiar medicina al exterior, al verla no me avergoncé, iba en fachas de reportero chúpateta, yo la salude fríamente y es que no puedo fingir emoción alguna si no se me desprende del alma misma.
Me cuenta que le falta un ciclo y es doctora, me gusta la idea, por un momento pienso que seria de mi si me caso con esta chica que me ama hondamente, pues un futuro promisorio, hijos saludables y muy bien educados, no nos faltaría dinero, soy diseñador de interiores y hasta me pongo a imaginar diseñando nuestra propia clínica pediátrica, luego de unos segundos, digo: “Soy demasiado mundano para ella, si tan solo supiera que no soy el mismo de hace diez años, si tan solo supiera que es un milagro que ella y yo nos estemos viendo cara a cara después de tantas cosas que viví”.
Pasan días y me habla por el móvil, me dice que me ha extrañado, que ha esperado durante todos estos años verme nuevamente, que ella y yo tenemos que hablar sobre nuestro futuro y mas, y yo me quedo estúpidamente mudo, me seria una presa fácil para irme a la cama hasta que acaben sus vacaciones, un pensamiento mortífero y putrefacto me invade pero recapacito y digo “Yo te quiero, te admiro, pero seamos amigos, no deseo por ahora nada mas contigo”.
Ella entre un silencio eterno y una palabra desgarradora me dice: eres un imbécil, te he extrañado y he creído que esto seria distinto, ahora que ya soy mujer, que soy independiente y que podríamos tu y yo hacer muchas cosas juntos… entiendo pues, amigos seremos.
Lo siento, no te puedo mentir, ni mucho menos jugar con alguien, deseo que me entiendas.






No comments yet